Hola!!!

Este es un sitio para todos, donde una pichoncita construye su nido en el fascinante mundo del periodismo. Apenas comienzo a gatear y solo deseo motivarlos a todos a leer a nuestros periodistas y a quienes como yo, dan sus primeros pasos. También los invito a reflexionar, fantasear y enamorarse de nuestra profesión.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

YO QUISE A ALLENDE COMO A UN PADRE

Cuando Luis Fernández Oñez cuenta la historia de su vida deja mudo a cualquiera. La pupila insomne, la mirada triste, las ojeras abultadas como si guardase en ellas millones de lágrimas. Habla un poco bajo, será porque ha vivido más de setenta años. Fue revolucionario y esposo al mismo tiempo, y si de pequeño le hubieran dicho que integraría la familia del presidente chileno Salvador Allende, seguramente reiría a carcajadas. Hoy vive en Cuba, pero el deber y el amor le obsequiaron también una segunda patria.
- Yo inicio mi relación con Chile prácticamente sin saber dónde estaba Chile. A principios de la década de 1960 fui reclutado por la Inteligencia para atender ese país, uno de los pocos que mantenía relaciones con Cuba. Rápidamente, interactué con personalidades chilenas que venían a nuestro país, entre quienes figura Salvador Allende”.

jueves, 28 de julio de 2011

ME ROBARON EL TECHO


Foto: AFP
Llevaba meses preparando mi fiesta de cumpleaños. Dieciocho años se cumplen una sola vez en la vida. Agosto me inspiraba nuevas alegrías, mas cuando en septiembre iría a la Universidad. Pero en un minuto pueden cambiar los planes, eso lo comprendí cuando sentí el alboroto entre mis vecinos. Hablaban de un huracán que se aproximaba, y un gran torbellino pasaba por mi mente.

lunes, 25 de julio de 2011

PINAREÑO… ¿Y QUÉ?

Aunque muchos tildan de «bobos» a los nacidos en la cola del caimán cubano, sus hijos desmienten con hechos fehacientes toda habladuría despectiva.

¿Ha sido usted en algún momento el centro de todo? Si es espirituano, habanero, avileño o matancero, tal vez no haya tenido la suerte de sentirse «importante». ¡Ah!, pero si proviene de la más occidental de las provincias cubanas, es poco probable que no conozca la experiencia.

Lo cierto es que donde llega un pinareño detrás viene el «chucho», porque «dejaron una concretera dentro de un cine», «construyeron una discoteca en la planta alta de una funeraria», «ponen el teléfono en el piso para que no se caigan las llamadas», o «cuando van a tumbar mangos, suben a la mata, los tocan, y si están maduros, bajan a tirarle piedras».

Pero esta visión del pinareño no es nueva, se remonta al siglo XVIII, cuando a la entonces Cenicienta de Cuba emigraron canarios, húngaros, gallegos, y junto a ellos todo un historial de cuentos que, poco a poco, pasaron a formar parte de la idiosincrasia vueltabajera.

SUBLIME OBSESIÓN

La obra de la Doctora Marta Martínez Llantada trasciende los espacios de la pedagogía cubana y sobrevive a su ausencia.

“Desde pequeña sentí verdaderamente lo que llamamos vocación por esta profesión. Fui de esas niñas que jugaba a la escuelita y le daba clases a mis muñecas, no recuerdo exactamente si era autoritaria con ellas, lo que sí puedo afirmar es que no eran participativas, lo cual no me agradaba, porque una de las más importantes vías para educar es el diálogo abierto, franco, y no la imposición autoritaria.”
Así se refirió a la raíz de su vocación por el magisterio, la Doctora en Ciencias de la Filosofía Marta de las Mercedes Martínez Llantada, fundadora y Profesora Titular del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona (ISPEJV), en la clase magistral en ocasión de su investidura como Profesora de Mérito del Instituto.

SER HONRADO ES EL ÚNICO MODO DE SER FELIZ

Armando Hart Dávalos se siente orgulloso de haber dirigido, desde su función de Ministro de Educación, los planes educacionales en los primeros años de la Revolución.

Custodiada por las efigies del Apóstol y del Libertador Bolívar, y por las imágenes de Fidel, Camilo y el Che, la oficina parece reventar de libros. Esta vez el interlocutor no es el director de la Oficina del Programa Martiano, ni el presidente de la Sociedad Cultural José Martí, ni el entrañable amigo del líder de la Revolución. Tampoco quien fuera titular de Cultura de 1976 a 1997, o combatiente de la lucha clandestina, o abogado. Sentado detrás del escritorio está un pedagogo viajando en la máquina del tiempo, Ministro de Educación desde 1959 hasta 1965: El doctor Armando Hart Dávalos.