Los primeros periodistas no estudiaron en academias, ni recibieron clases de Teoría de la Comunicación, ni realizaron prácticas laborales en los medios. Los primigenios de nuestra profesión eran habitantes del pueblo y protagonistas de los acontecimientos que sucedían en “el reino de este mundo”, quienes dominaban el arte de la palabra y poseían, a su vez, algunas ventajas económicas que les facilitaba imprimir y distribuir sus artículos.
Investigaciones realizadas arrojan que la génesis del oficio pudiera ser el Acta Diurna, en el siglo I a.n.e, presentada por Julio César en el Foro Romano. Sin embargo, el periodismo como tal, hay quienes aseveran que nació en Inglaterra en el siglo VIII, aunque no fue hasta el siglo XV, con el inicio de la imprenta, que se comienza a hablar concretamente de la profesión. Aún existe la discusión sobre la publicación del primer periódico. Algunos plantean que el debutante fue el Nurenberg Zeitung, publicado en Alemania en 1457. Otros, en cambio, corroboran que la primacía la tuvo el Daily Courrant (1792) en Inglaterra, fecha esta que se acerca más al concepto moderno de una profesión que no rebasa los 300 años.
